Cruzar la frontera de Chile a Argentina: Nerviosismo, preparativos y un poco de tarta

Cruzar fronteras siempre tiene algo de emocionante, sobre todo cuando viajas en un Unimog como nosotros y el papeleo no está a la altura de las circunstancias. Nuestro plan era viajar de Chile a Argentina y, para ser sinceros, estábamos un poco nerviosos.

Adiós Chile
Aparcamiento en la frontera

El reto: ampliar el TIP y el permiso de residencia

¿Por qué tanta emoción? Bueno, habíamos conseguido una prórroga de nuestro TIP (Permiso Temporal de Importación) para el Unimog en Chile, pero teníamos que entregar el original. Ahora sólo teníamos una copia y una confirmación digital de la prórroga.

Nuestros visados también se habían prorrogado otros tres meses, y también en este caso sólo había una impresión en papel que habíamos puesto con nuestros pasaportes. Si quieres saber cómo funciona la prórroga del visado, aquí tienes el enlace a una guía paso a paso.

Salimos temprano para cruzar la frontera entre Chile y Argentina: Hacia el Paso Cardenal Antonio Samoré

Como es época de vacaciones en Chile, queríamos asegurarnos de no pasarnos una eternidad haciendo cola en la frontera. Así que salimos temprano de nuestro hermoso camping junto al lago y nos dirigimos al Paso Cardenal Antonio Samoré, un hermoso punto de cruce entre Chile y Argentina. Cuando entramos en Chile, Nils nos había ayudado mucho. Esta vez estábamos solos.

Salir de Chile: todo en una hoja de ruta

Salir de Chile fue en realidad más fácil de lo que pensaba. Te dan una hoja de ruta en la que están anotadas todas las estaciones, por las que pasas en orden.

Por supuesto, nuestros documentos un tanto inusuales -las prórrogas de nuestros visados y el TIP- provocaron inicialmente algunas miradas interrogantes de la funcionaria encargada. Pero tras una breve consulta con su superior, que sabía exactamente cómo tratar este asunto, se expidió el sello de salida.

El deslizamiento de la ruta en Chile
Entre los pasos fronterizos

36 kilómetros de tierra de nadie y el control fronterizo argentino

Con el sello de salida en nuestros pasaportes, pudimos continuar nuestro viaje. Fueron unos 36 kilómetros a través de la llamada tierra de nadie hasta el control fronterizo argentino. Una vez más, había una hoja de ruta que indicaba claramente las distintas estaciones. Aparte de un pequeño paso en falso (nos equivocamos de cola), todo fue muy bien.

Lo mejor de cruzar la frontera de Chile a Argentina: El Unimog recibió inmediatamente un permiso de residencia por 8 meses. Una verdadera ventaja, ¡porque significa que podemos continuar nuestro viaje con tranquilidad!

Por fin llegamos: Emplazamiento en Villa La Angostura

Después de todas las idas y venidas burocráticas, lo único que necesitábamos era un buen emplazamiento. Nuestro primer intento fracasó: los altos árboles nos obligaron a dar la vuelta con cuidado con el Unimog.

Pero el segundo paso fue un éxito: justo en el lago, idílico, tranquilo… y exactamente lo que necesitábamos después de este emocionante día.

Nuestra parcela en Villa la Angostura
Un corto paseo hasta el lago