Adquisición de piezas de recambio en Sudamérica
Viajar con un Unimog suena a libertad, aventura y posibilidades ilimitadas. Pero, ¿qué ocurre cuando la tecnología se pone en huelga y las piezas de repuesto parecen de repente inalcanzables? Esto es exactamente lo que experimentamos en los primeros 1500 kilómetros de nuestro viaje. Tuvimos que cambiar una de las manguetas traseras y el eje de transmisión, y estas piezas simplemente no estaban disponibles en Chile. Lo que siguió fue una aventura de un tipo especial: importar piezas de automóvil a Sudamérica.
El problema: cuando la tecnología se pone en huelga
Todo empezó con un defecto inesperado: el eje de cierre rápido y el eje de transmisión de nuestro Unimog se rompieron en los primeros kilómetros. En un país donde estas piezas especiales rara vez están en stock, tuvimos que esperar, organizarnos e improvisar. Afortunadamente, teníamos a nuestra amiga Jana, que trabaja para un gran concesionario de Unimog en Alemania. Sin ella, probablemente nos habríamos desesperado, y tenemos que agradecerle que perseveráramos a pesar de la incertidumbre.
El proceso de importación: la paciencia es la clave
Importar grandes piezas de automóvil de Europa a Sudamérica es cualquier cosa menos sencillo. Estos son nuestros puntos clave de esta angustiosa experiencia:
- Planificar el tiempo: Lo que pensábamos que podíamos hacer en una semana nos llevó varias semanas.
Se tardó una semana sólo en pedir y proporcionar las piezas al concesionario.
El envío por parte de la gran empresa de mensajería, que se suponía que iba a entregar „en 7 días“, tardó finalmente 14 días.
Rellenar los documentos de aduanas, esperar los días festivos y la recogida en sí: todo sumó. - Vigila los costes: Además de los gastos de envío y los derechos de aduana, tuvimos que alquilar un alojamiento (la llamada cabaña) in situ. Transportar piezas voluminosas, como nuestro eje de transmisión, puede resultar rápidamente más caro de lo que piensas. En cambio, las piezas pequeñas suelen ser mucho más baratas y fáciles de transportar.
- Considera las alternativas: Si hubiéramos sabido cuánto duraría el proceso y cuáles serían los costes, casi habría sido más barato y rápido volar a Europa para recoger las piezas en persona. A veces merece la pena calcular esas opciones.
Esperando con el plan B
Mientras nuestro Unimog estaba en un taller de Mercedes en Chile, nos instalamos en una cabaña e intentamos aprovechar al máximo el tiempo de espera. Alquilar una casita no estaba previsto, pero nos ayudó a mantener la paciencia y concentrarnos en lo esencial: encontrar una solución.
Nuestros consejos para importar piezas de coche a Sudamérica
Si alguna vez te encuentras en una situación similar, aquí tienes nuestros mejores consejos:
- Utilizando amigos y redes: Sin Jana, probablemente nos habríamos rendido. Las personas de confianza con experiencia pueden marcar la diferencia.
- Planifica tu tiempo de forma realista: deja pasar al menos de 6 a 8 semanas, aunque te prometan plazos de entrega rápidos.
- Comprende los procedimientos aduaneros: Averigua de antemano qué documentos necesitas para ahorrar tiempo y estrés.
- Calcula los costes: Compara los costes de entrega con otras opciones, como un vuelo: a veces la recogida directa es más barata y rápida.
- Ten paciencia: Esperar forma parte del proceso. Aprovecha el tiempo para explorar tu entorno o prepararte para la próxima aventura.